Las casas rurales de Girona se han convertido en el sector más beneficiado en el marco de una temporada que con la pérdida de 700.000 turistas y de 4,2 millones de pernoctaciones respecto a 2019 -motivada por la crisis sanitaria-, ha sido descrita por el Patronat de Turisme Costa Brava Pirineu de Girona como “la peor de la historia”.
Los grandes hoteles, campings y pisos turísticos se han llevado la peor parte.

(El Mundo, 5 de Octubre de 2020)